Estos son los detalles de los riesgos que presenta el uso de camas solares

En Mendoza durante 2017 se buscó reglamentar la utilización en menores de 18 años. A nivel nacional ya existe una ley al respecto.

Publicada el martes 02 de enero de 2018

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Ley  26799   HONORABLE CONGRESO DE LA NACION ARGENTINA

21-nov-2012

PROHIBESE LA UTILIZACION DE EQUIPOS DE EMISION DE RAYOS ULTRAVIOLETAS DESTINADAS PARA BRONCEADO A PERSONAS MENORES DE EDAD.

 

¿De qué se trata esta ley?

Prohíbe la utilización de equipos de emisión de rayos ultravioletas destinadas para bronceado, ya sea camas solares o similares, a personas menores de edad, en los establecimientos que presten al público servicio de bronceado, con excepción de los casos de necesidad terapéutica justificada por profesionales médicos.

¿Qué obligaciones debe cumplir el establecimiento que ofrezca este servicio?

Están sujetos a las siguientes obligaciones:

a) Exhibir en lugar visible un cartel, que informe a los usuarios que la utilización de dichos aparatos está prohibida para menores de edad, con la excepción establecida en el artículo 1º;

b) Proveer información, bajo la forma de consentimiento informado, sobre los posibles daños que se generan en la piel por el efecto acumulativo de los rayos ultravioletas, en la forma que determine la reglamentación;

c) Contar con personal que posea los conocimientos básicos en primeros auxilios.

¿Qué debe hacer la autoridad de aplicación de este ley?

Debe elaborar un protocolo de supervisión y revisión periódica del funcionamiento de los equipos establecidos en la presente ley.

¿Cuáles serán consideradas infracciones?

Las siguientes conductas:

a) Permitir la utilización de equipos de emisión de rayos ultravioletas destinados para bronceado, ya sea cama solares o similares, a personas menores de edad;

b) La falta de exhibición del cartel previsto en el inciso a) del artículo 2°, en la forma allí descrita;

c) La no provisión de la información descrita en el inciso b) del artículo 2°;

d) Carecer de personal que cuente con los conocimientos descritos en el inciso c) del artículo 2;

e) Las acciones u omisiones que no estén mencionadas en los incisos anteriores, cometidas en infracción a las obligaciones previstas en la presente ley.

¿Qué pasa si alguien no cumple con esta ley?

Las infracciones a la presente ley, previa instrucción de sumario que garantice el derecho de defensa del presunto infractor y demás garantías constitucionales, sin perjuicio de otras responsabilidades administrativas, civiles, penales o éticas a que hubiere lugar, serán sancionadas con:

a) Apercibimiento;

b) Multa que debe ser actualizada por el Poder Ejecutivo Nacional en forma anual conforme al índice de precios oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos —INDEC—, desde pesos mil ($ 1.000) a pesos un millón ($ 1.000.000), susceptible de ser aumentada hasta el décuplo en caso de reincidencia;

c) Clausura, total o parcial, temporal o definitiva, según la gravedad de la causa o reiteración de la misma, del local o establecimiento en que se hubiera cometido la infracción;

d) Suspensión o inhabilitación en el ejercicio de la actividad o profesión hasta un lapso de tres (3) años; en caso de extrema gravedad o múltiple reiteración de la o de las infracciones la inhabilitación podrá ser definitiva.

¿Cuál es la autoridad de aplicación?

Será el Ministerio de Salud quien además deberá promover en el marco del Consejo Federal de Salud —COFESA—, su ejecución y control en el ámbito de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

— Se invita a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a adherir al régimen consagrado en la presente ley.

En la provincia de Mendoza la senadora Mariana Caroglio presentó un proyecto en 2017 para reglamentar el uso de las camas solares.

La iniciativa surge porque no existe, en nuestra provincia, una norma que establezca, oriente y controle la utilización de estos servicios. Teniendo en cuenta la importancia de este tema, en donde entra en juego la salud humana, es vital legislar al respecto. El proyecto en cuestión viene en consecuencia a regular el uso de las camas solares en menores y mayores de edad; los cuidados, riesgos y prevenciones que se deben tener; las normas que deben minimamente cumplir los establecimientos que se dediquen a esta actividad; entre otros.

De acuerdo a una recomendación realizada en el año 2005 por la Organización Mundial de la Salud:

El uso de camas solares conlleva un riesgo de cáncer de piel, y ninguna persona menor de 18 años debería utilizarlas. Es sabido que los jóvenes que sufren quemaduras por exposición a los rayos ultravioleta (UV) corren un mayor riesgo de desarrollar un melanoma en etapas posteriores de la vida.

Estudios realizados demuestran que hay una relación directa entre el uso de camas solares y el cáncer de piel.

Entre las principales consecuencias de una exposición excesiva a la radiación ultravioleta figuran el cáncer de piel, las lesiones oculares y el envejecimiento prematuro de la piel; y entre los efectos oculares más graves se encuentran las cataratas, el pterigión (aparición de un bultito blanco en la córnea) e inflamaciones oculares como la fotoqueratitis y la fotoconjuntivitis.

En estudios realizados en Noruega y Suecia se halló un aumento significativo del riesgo de melanoma maligno entre mujeres que habían utilizado camas solares con regularidad.

Se estima que en los últimos 45 años la tasa anual de incidencia de melanoma se ha multiplicado por más de tres en Noruega y en Suecia, y en los últimos 30 años se ha duplicado en los Estados Unidos. El aumento del uso de camas solares, junto con el deseo y la moda de lucir una piel bronceada son las principales causas de este rápido aumento del cáncer de piel.

Algunas camas solares pueden emitir niveles de radiación ultravioleta muy superiores a las radiaciones del sol estival de mediodía de la mayoría de los países.

Una exposición excesiva a los rayos ultravioleta puede reducir la eficacia del sistema inmunitario, lo que podría aumentar el riesgo de enfermedades infecciosas.

La Dra. Kerstin Leitner, Subdirectora General de la OMS, responsable de salud ambiental, expresa: "Estamos, pues, haciendo notar este hecho, y esperamos que la recomendación inspire a los organismos de reglamentación para que adopten medidas de control más estrictas con relación al uso de camas solares".

Por otro lado, el Profesor Harry Moseley de la Universidad de Dundee en Escocia, autor de un estudio sobre camas solares presentado en el Congreso Mundial de Cáncer de Piel en Edimburgo; expresa:

Si una persona de entre 20 y 35 años usa una cama solar por un promedio de ocho minutos una vez a la semana, su riesgo de tener un tipo específico de cáncer a los 55 años se duplica. En otros términos, el riesgo aumenta prácticamente un 100%.

Las advertencias en torno a camas solares suelen centrarse en el cáncer conocido como melanoma, asociado con quemaduras. Pero incluso los bronceados comunes con camas solares durante un período prolongado aumentan el riesgo de otro tipo de cáncer más común, carcinoma espinocelular, se trata de un cáncer que se extiende, puede desfigurar a la persona y ser fatal. Y el riesgo de carcinoma espinocelular es aún mayor con camas solares de alta radiación. En ese caso el riesgo aumenta un 200%.

En una nota realizada por el Hospital Alemán de Argentina, explican que se ha demostrado que los tanoréxicos (adictos al bronceado) experimentan una pérdida del control de sus límites, el cual evita poder parar el proceso de bronceado una vez que la piel ya está morena, dicho patrón es similar a otras adicciones como el alcoholismo o tabaquismo. Algunos síntomas que experimentan estas personas serían: ansiedad excesiva por no perder el tono ganado, la competencia entre compañeros para ver quién puede conseguir el bronceado más oscuro y la frustración crónica sobre el color de la piel, cuando la persona afectada está convencida que su tono es constantemente inferior de lo que realmente es.

Son todos estos datos alarmantes los que llevan a hacer necesario que esta situación se reglamente con urgencia en nuestra Provincia, sobre todo respecto de los niños, niñas y adolescentes que son los que mas riesgos tienen al exponerse a los rayos UV. Cumpliendo de esta manera con la protección que a nivel internacional se demanda a los Estados respecto de la vida y salud de los niños, niñas y adolescentes, como podemos ver a lo largo de la Convención Internacional del Niño, y en especial en el Artículo 24 inc. 3 se establece: “Los Estados Partes adoptarán todas las medidas eficaces y apropiadas posibles para abolir las prácticas tradicionales que sean perjudiciales para la salud de los niños”.

Vale aclarar que para la citada Convención se considera niño, niña o adolescente todo ser humano menor de dieciocho años de edad. Por lo tanto, la limitación que imponemos respecto a la edad es acorde a la normativa nacional e internacional.

A nivel nacional está en vigencia la Ley N°26.799 que regula el uso de las camas solares, obliga a los comerciantes de este servicio a informar sobre los daños que genera y también prohíbe el acceso de menores de edad. Sin embargo, creemos que la norma carece de profundidad, objetividad y vigor. También podemos ver que el tema está regulado en distintas provincias de nuestro País, como por ejemplo en Buenos Aires a través de la Ley 14.444.

Por último, a nivel internacional Bélgica, Francia y Suecia disponen de legislación en la materia, que limita la cantidad máxima de radiación UV-B (el componente más perjudicial de la radiación ultravioleta) a un 1,5% del total de las radiaciones ultravioleta emitidas (nivel similar al de las radiaciones ultravioleta carcinógenas del sol). La legislación francesa exige que todos los aparatos capaces de emitir radiaciones ultravioleta sean declarados a las autoridades sanitarias, prohíbe su uso a los menores de 18 años, exige que todos los establecimientos comerciales de este tipo sean supervisados por personal competente.

Lo fundamentado anteriormente es lo suficientemente contundente como para reglamentar el uso de las camas solares con fuerza de ley, ya que el uso excesivo produce efectos muy adversos en la salud sobre todo en personas jóvenes. Con esta norma se busca hacer hincapié en la prohibición de acceso a niños, niñas y adolescentes, información sobre el uso de las mismas y asegurar el abastecimiento de insumos protectores.

El proyecto de Ley presentado por Caroglio tiene como objeto la prohibición en el ámbito de la Provincia de Mendoza la utilización de equipos de emisión de rayos ultravioletas para bronceado a personas menores de dieciocho (18) años, con excepción de los casos de necesidad terapéutica justificada por profesionales médicos.

 

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