Cómo es la “Ley Justina” para la donación de órganos

Todas las personas mayores desde ahora serán donantes de órganos salvo que dejen constancia expresa de lo contrario.

Publicada el martes 10 de Julio de 2018

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La iniciativa dispone que todas las personas mayores de edad (desde los 18 años) pasea a ser donantes, a menos que dejen constancia expresa de lo contrario. El texto había obtenido media sanción en el Senado el pasado 30 de mayo, Día del Donante de órganos.

La norma, elaborada en conjunto con el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), lleva el nombre en honor a Justina Lo Cane, la niña de 12 años que falleció en noviembre pasado mientras esperaba un corazón para ser trasplantada.

La norma reemplaza a la ley 24.293, regula las actividades vinculadas a la obtención y utilización de órganos, tejidos y células, éstas últimas antes no se contemplaban. También se incluye la promoción, investigación, donación, extracción, preparación, distribución, el trasplante y su seguimiento.

DERECHOS DE LOS DONANTES Y RECEPTORES

-A la intimidad, privacidad y confidencialidad.

-A la integridad

-A la información.

-Al trato equitativo e igualitario.

-Al traslado prioritario aéreo y terrestre de pacientes operativos en curso.

Los médicos que hayan determinado la muerte del donante potencial no deben participar directamente en la extracción de células, tejidos u órganos de ese donante ni en los procedimientos subsiguientes de trasplante, ni ocuparse de la asistencia de los receptores previstos de aquellas.

TRÁMITE A REALIZAR

Las personas mayores habilitadas pueden manifestar su decisión en forma explícita.

-Firmando un acta de expresión en el Instituto Único de Coordinación de Ablación y trasplante de órganos  (INCUCAI) o en la sección de documentación de la Policía Federal.

-Asentarlo en el DNI

-Enviar un telegrama gratuito desde el Correo Argentino para expresar la postura

-La opción de ingresar o salir de este registro puede darse en cualquier momento, manifestándose a través de los mismos canales.

- No puede revocarse después de que la persona haya fallecido (acción realizada por sus familiares cercanos)

-Se puede restringir la voluntad de donación de determinados órganos y tejidos y también condicionar la finalidad de la donación.

-De no existir una voluntad expresa, la ley presume que la persona es donante.

-En el caso de menores de 18 no emancipados, sólo los padres o representantes legales pueden decidir sobre la donación y autorizar la ablación de órganos y tejidos.

- La nueva ley establece que la autorización queda registrada en una declaración jurada y que en ausencia de las personas mencionadas, es el Ministerio Pupilar el que puede autorizar la donación.

El INCUCAI mantendrá sus registros actualizados:

- Personas que hubieran expresado su aceptación a la donación.

- Personas que hubieran manifestado su oposición a la donación.

- Manifestaciones de última voluntad testimoniadas por los familiares.

- Destino de cada uno de los órganos o tejidos ablacionados de carácter confidencial.

Los hospitales públicos y privados tendrán que tener servicios de procuración destinados a la donación de órganos y tejidos que permitan garantizar la correcta detección, evaluación y tratamiento del donante.

En caso de muerte natural y, no existiendo manifestación expresa del difunto, deberá requerirse de las siguientes personas, en el orden en el que se las enumera siempre que estuviesen en pleno uso de sus facultades mentales, testimonio sobre la última voluntad del fallecido, respecto a la ablación de sus órganos y/o a la finalidad de la misma.

a) El cónyuge no divorciado que convivía con el fallecido, o la persona con quien mantiene una unión convivencial.

b) Cualquiera de los hijos mayores de 18 años.

c) Cualquiera de los padres.

d) Cualquiera de los hermanos mayores de 18 años.

e) Cualquiera de los abuelos.

f) Cualquier pariente consanguíneo hasta el cuarto grado inclusive.

g) Cualquier pariente por afinidad hasta el segundo grado inclusive.

h) El representante legal, tutor o curador.

En caso de muerte violenta la autoridad competente adoptará los recaudos tendientes a ubicar a las personas mencionadas arriba para que den cuenta o testimonien la última voluntad del fallecido.

El juez que entiende en la causa ordenará en el lapso de 6 horas a partir del fallecimiento la intervención del médico forense, policial o quien cumpla tal función, a fin de dictaminar si los órganos o tejidos que resulten aptos para ablacionar no afectarán el examen autopsia.

Una negativa del magistrado interviniente para autorizar la realización de la ablación deberá estar justificada.

Asimismo, el diputado Fernando Brügge (Córdoba Federal) mencionó que “en el INCUCAI tenemos más de 7 mil casos en espera”. “Hay que aprobar esta ley porque es profundamente humanista y va a mejorar el nivel de solidaridad de los argentinos”, sumó.

Además de incorporar principios bioéticos que protegen a los donantes y los receptores, la iniciativa promueve la autosuficiencia del sistema. Prevé la donación cruzada (entre dos parejas de donante/receptor no relacionadas, pero compatibles) para los trasplantes de riñón sin intervención judicial y obliga a los profesionales a notificar al INCUCAI la indicación de diálisis o trasplante renal.

El texto promueve la incorporación en los centros de salud de profesionales entrenados en la promoción de la donación y la detección de potenciales donantes.

 

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