“Caso Próvolo: hay una parte de la sociedad hipoacúsica que está dañada”

El siguiente es un testimonio de una mamá de un niño hipoacúsico que, “por suerte”, jamás asistió al Instituto Próvolo. Sin embargo su dolor es tan fuerte como el de sus protagonistas.

Publicada el lunes 18 de noviembre de 2019

Foto

Casi podría decirse que la palabra “Próvolo” debería ser considerado un insulto, y no estoy exagerando. No después de escuchar el testimonio que llegó directo desde el corazón, de una mamá de un niño hipoacúsico que estuvo a punto de ir al Próvolo para recibir educación.

Te puede interesar también: Caso Próvolo: a tres años de la denuncia que desactivó abusos de menores de edad  en Mendoza

Te puede interesar también: Caso Próvolo: cómo salió a la luz uno de los hechos más oscuros de la historia de Mendoza

Testimonio:

“¿Qué me hace sentir el Próvolo?...Abatida, angustiada, por momentos culpable, si bien no puedo ponerme en el lugar de las otras mamás y mucho menos de las víctimas, las veces que me pongo en el lugar, no puedo ni respirar. Conozco a algunas de ellas, también he leído mucho sobre este tema y he escuchado muchas versiones”.

“La verdad es que es un horror el caso, el Próvolo, merece que el mundo entero lo vea”.

“Hay gente a las que yo les he enviado un recorte o una nota sobre este tema y me responden diciendo “no puedo seguir leyendo”, entonces yo les decía “mirá a mí tampoco me gusta leer este tipo de cosas, pero si un niño de 7, 8, 10 o 15 años lo soportaron durante mucho tiempo, creo que un adulto, que es responsable de la vida de cualquier chico del mundo, mínimamente tiene que poder leerlo. No es lindo, pero peor es sentirlo y sentir la presión que no tenés para dónde ir, o pedir ayuda”.

“Este sacerdote (Nicola Corradi, 83), fue muy inteligente. Ellos (quienes fueron sus cómplices de alguna manera) elaboraron planes para que los chicos no tuvieran escapatoria”.

“Es muy triste, muy lamentable, la comunidad sorda no es tan grande en Mendoza, pero siento que gran parte de una generación que hoy tiene entre 18 y 23 años está muy dañada. Sus familias también. Familias donde alguno de los padres empezó a beber de más, algunos no soportaron la presión de todo esto y tuvieron que separarse y culpas cruzadas. Estos padres que de alguna manera no lograron escuchar a los chicos que no querían ir a la escuela. Cuántos de nosotros habremos hecho más de un berrinche para no ir a la escuela algún día, pero los padres igual nos llevaron cuando éramos chicos también. Mientras tanto los niños lloraban”.

“Se fueron empeorando las cosas, los chicos eran grandes pero ahora se hacían pis encima, y también dejaron de comunicarse. Incluso algunos empezaron a sufrir ataques de pánico...”.

“Las víctimas en Mendoza buscaron la forma para contar lo que vivían, así surge el testimonio de los chicos en el 2008. Pero nada pasó hasta 2016 cuando la realidad toma forma la denuncia formal”.

También te puede interesar: “Así la Legislatura de Mendoza impulsó las investigaciones sobre los horrores que se vivieron en el Instituto Próvolo”

“Para mí es un horror el Próvolo, ver como ser humano, que alguien haya armado una organización de esta manera y haya sido en Verona hace más de 40 años. Y que esa persona cuando recibe estos reclamos, la Iglesia lo envía a La Plata y lo pone como director de una escuela de niños hipoacúsicos. En aquél momento gente de Italia queda con la idea de que ya este cura estaba fuera de servicio. Pero no fue así, por suerte hubo gente que siguió investigando y se dio cuenta que este hombre seguía trabajando”.

“Empezaron a hacer denuncias a través de cartas que no llegaron a nada. Cuando el caso toma estado público y jurídico en 2016, la gente de Verona participa para el reclamo general”.

“Si miramos el historial de vida de este hombre no ha dejado nada suelto, nada al azar y el daño es demasiado. De la Plata vino a Mendoza, y recién cuando surgen las denuncias en Mendoza, en La Plata se dan cuenta que él sigue en actividad”.

“Me siento por un lado bien, porque la gente ahora está escuchando”.

“Si todavía hay personas que se horrorizan por este caso y no quieren leer o escuchar más, piensen en que todos los días hay gente que tiene que ir al juicio y sentarse allí, no porque lo eligieron sino porque le tocó, porque siendo niños les tocó también estar con este tipo de personas”.

Por Viviana García Sotelo

www.legislaturabierta.gob.ar 2017

Domicilio Sarmiento 295 - 5500 - Ciudad de Mendoza - Responsable editorial Viviana García Sotelo/DCI/Secretaría Administrativa

Legislatura de Mendoza