Mirá con detalles el análisis de la Deuda Pública de la provincia de Mendoza

El endeudamiento es parte del funcionamiento del Estado, sabiendo en qué y cómo se utiliza. Esto permite la sustentabilidad fiscal.

Publicada el jueves 28 de junio de 2018

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Según el último Informe de Deuda Pública, la Provincia de Mendoza finalizó el año 2017 con un nivel de endeudamiento que alcanzó los $33 mil millones.

Conviene disparar algunas preguntas respecto a la deuda pública, por ejemplo, ¿Cómo se generó esta deuda?, ¿Cómo fue su evolución en los últimos años? ¿cuáles sus perspectivas a futuro? Y sobre todo, ¿Es sustentable en el tiempo?

Es claro que, si el endeudamiento es alto, esto puede acarrear algunos problemas, ya que disminuyen los márgenes para dedicar recursos a otros destinos y el Gobierno puede quedar vulnerable a interrupciones en los flujos de financiamiento.

Por otro lado, hay obras de infraestructura y bienes de capital que duran muchos años. A estos puede convenir también pagarlos en varios años, por los que en ese caso conviene utilizar endeudamiento.

Tomar deuda no es bueno ni malo, sino que hay que tener en cuenta para qué se utiliza y mantener el endeudamiento a niveles sostenibles para no afectar el margen de adopción de políticas públicas.

La sustentabilidad fiscal es cuando “el gobierno es capaz de alcanzar un desempeño fiscal que le permita pagar la deuda pública en el corto, mediano y largo plazo sin la necesidad de efectuar correcciones fiscales inviables desde un punto de vista económico, social o político y sin incurrir en cesación de pagos ni renegociar la deuda, dados los costos de financiamiento y las condiciones que enfrenta”.

Generación de Deuda: Déficits

Deuda y Déficits son dos caras de la misma moneda. No puede analizarse el nivel de deuda en forma aislada, sino analizar la dinámica de los resultados fiscales. Si los recursos no alcanzan para cubrir los gastos, este excedente de gastos debe financiarse, y por lo tanto se genera endeudamiento.

Además, una vez que hay déficits, y que hay que financiarlo, el endeudamiento presenta una dinámica propia, ya que al generar intereses, hay que enfrentar mayores gastos en el período siguiente.

En el gráfico siguiente se observa la evolución del resultado financiero (recursos menos gastos, antes de obtener financiamiento), como porcentaje del Producto Bruto Geográfico (PBG). Como el PBG refleja el tamaño de la economía provincial, esto da una dimensión de cuánto pesa el déficit para la economía provincial.

A partir de 2009, el resultado financiero es negativo, es decir, se presentan déficits persistentes, sobre todo en los años 2011, 2013 y 2015. Claramente con una dinámica de déficits persistentes, aumentan los niveles de endeudamiento.

 

Características de la Deuda Pública de Mendoza

 

Por deuda consolidada se entiende aquella deuda en la cual, mediante un contrato se formalizaron las condiciones de la misma, entre ellas, las condiciones de pago. Queda excluida de esta denominación tanto la deuda contingente y la flotante.

La deuda flotante es aquella contraída con empleados y/o proveedores de la administración pública que no está formalizada. Históricamente, esta deuda se ha mantenido relativamente constante entre los U$S 100 y U$S 300 millones, con excepción de los años 2011 y 2015 cuando subió a cerca de U$S 500 millones. Esta fuente de endeudamiento no se sostiene si supera ciertos parámetros debido a que frena la dinámica de la gestión pública.

Hay factores que influyen en la deuda pública y hacen difícil la comparación en el tiempo, como la inflación, la depreciación del tipo de cambio, entre otros. Por este motivo surgen algunos indicadores, como el que relaciona la deuda en porcentaje del tamaño de la economía (el Producto Bruto Geográfico o PBG).

Esta proporción muestra que en los últimos 12 años la deuda promedió más del 10% del PBG, mostrando una disminución entre 2006 y 2014, cuando pasó del 13,8% al 9%, para luego crecer desde 2015 y alcanzar el 12% en 2017. 

 

Deuda en relación al PBG de Mendoza

Algunas características de la deuda pública provincial:

 

  • El promedio histórico refleja que aproximadamente el 60% de la deuda está nominada en pesos, mientras que el restante 40% lo hace en dólares. Hay que destacar que hasta el 2010, más del 70% de la deuda estaba en pesos, y a partir de ese año, sube la participación de la deuda en dólares, promediando el 48% entre 2013 y 2017.
  • El 50% de la deuda está en bonos, mientras que otro 26% está en manos del Gobierno Nacional, Bancos (principalmente el Banco Nación Argentina) con un 18% y el resto de la deuda (12%) con Organismos Internacionales.

 

La sustentabilidad de la deuda de Mendoza

 

Existe una estrecha relación entre déficits y acumulación de deuda. Por lo tanto, para ver la dinámica del endeudamiento hay que tener en cuenta el comportamiento fiscal del Gobierno Provincial.

Básicamente se puede diferenciar tres partes de las finanzas públicas locales:

  1. El funcionamiento básico del Gobierno, es decir los recursos y gastos corrientes: se obtienen recursos por parte de la recaudación de impuestos provinciales, o la parte de los impuestos nacionales que le corresponde a la Provincia. Por otro lado se enfrentan los gastos repetitivos, en Personal (por ej.: sueldos de maestros, policías, médicos, administrativos, etc), Servicios (por ej.: alquileres), Bienes (insumos educativos, combustible, uniformes, insumos médicos, etc.) y Transferencias (a Municipios, a Personas, etc.). No se tiene en cuenta el pago de intereses de deuda. La diferencia entre recursos y gastos puede ser positiva (superávit corriente primario) o negativa (déficit corriente primario).
  2. Inversiones: corresponde a los gastos en infraestructura o bienes que perduran en el tiempo. Son ejemplo rutas, hospitales, ambulancias, equipamiento.
  1. Financiamiento: Acá se integran tanto los pagos de deuda e intereses (gastos), como la toma de nuevos créditos (recursos por endeudamiento).

Esto muestra que el Gobierno Provincial enfrente un trilema. Si no obtiene el suficiente ahorro corriente primario (superávit luego de afrontar el funcionamiento básico del Gobierno), o disminuye el gasto en inversión o aumenta el endeudamiento. Si se desea que la deuda pública no crezca y sostener altos niveles de inversión pública, entonces hay que generar el suficiente ahorro corriente primario.

Podemos definir por lo menos cuatro condiciones básicas para la sustentabilidad de la deuda pública:

  • Superávit Corriente Primario: es la condición más básica. Si no se cumple, el Gobierno tiene problemas en la prestación de los servicios básicos.
  • Superávit Corriente Primario mayor al pago de intereses: Una condición mejor a la anterior. El ahorro es suficiente para afrontar los intereses de la deuda, sin tener que tomar deuda para financiar intereses.
  • Bajan las necesidades de financiamiento: cada año, hay que financiar el déficit de ese año, y los pagos correspondientes a las amortizaciones de deuda. Es importante que estas necesidades de obtención de fondos vayan disminuyendo en el tiempo.
  • Bajo Nivel de Deuda Flotante: Hay un nivel de deuda flotante que es normal, pero cuando este nivel aumenta es que la falta de liquidez del Gobierno Provincial hace que se financie con proveedores, poniendo en riesgo la adecuada prestación de servicios.

Cumplimiento de condiciones de sustentabilidad fiscal en los últimos años

Como puede observarse, durante el año 2015 no se cumplió ninguna de las condiciones básicas de comportamiento fiscal tendiente a lograr la sustentabilidad de la deuda.

De hecho, no hubiera sido posible continuar con el nivel de gasto y déficit del 2015, ya que el sendero de la deuda se torna explosivo, con proyecciones de triplicarse en los años siguientes, hubiera alcanzado un 26% del PBG en el 2022, situación claramente insostenible.

Por otro lado, durante el año 2017 se cumplen todas las condiciones de comportamiento fiscal responsable. Al obtenerse superávit corriente primario y que este sea mayor al pago de intereses ese año, permite mantener bajo control el crecimiento de la deuda, que se enfoca a financiar obras de infraestructura y adquisición de bienes durables, y las proyecciones reflejan estabilidad en el peso de la deuda, alcanzándose un 12% del PBG en el 2022.

Finalmente, bajo el escenario de cumplimiento de la ley de responsabilidad fiscal, que define un límite al crecimiento de los gastos corrientes primarios (los gastos de funcionamiento antes del pago de intereses no pueden crecer más que la inflación), que de cumplirse generaría un sendero creciente de superávit corriente primario, que permitiría aumentar a un nivel récord la inversión pública, a la vez que se mantiene en un sendero decreciente el peso de la deuda pública.

Peso proyectado de la Deuda Consolidada respecto del PBG, hasta el 2022

*Informe Oficina de Presupuesto y Hacienda Legislatura de Mendoza

 

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